Qué es y para qué sirve
La evidencia húmeda no se puede embalar: se pudre, crecen hongos y se pierden rastros. Secarla al aire libre expone al personal y deja la pieza a merced del polvo y de otras muestras. La cámara resuelve las dos cosas: cuelga o extiende las piezas sobre repisas de malla, hace pasar el aire por filtros HEPA y de carbón, y permite limpiar el interior entre un caso y otro, con luz UV o con un sistema de lavado, para no arrastrar material de un caso al siguiente.
Cómo elegir una cámara de secado de evidencia
La elección parte por cuántas piezas se secan por caso y dónde irá la cámara; luego se define cómo se limpiará entre casos y qué repuestos hay que tener a mano. Estas son las decisiones en orden.
1. ¿Cuántas prendas o piezas seca a la vez?
Pocas piezas por caso: la cámara de sobremesa Protector con luz UV. Más prendas, o prendas largas: las cámaras de piso, en anchos de 3, 4 y 5 pies (91,44; 121,92 y 152,4 cm).
2. ¿Va en el piso o sobre un mesón?
Si no hay espacio de piso, la versión de sobremesa. Las de piso traen un compartimento inferior con puerta y balde; la de 3 pies lleva ruedas con freno.
3. ¿Desinfecta con luz UV o necesita lavar la cámara por dentro?
Para desinfectar entre casos con lámpara UV de interruptor con llave: Protector con luz UV. Para enjuagar el interior con boquilla, manguera y bomba de 30 L/min: Protector con lavado.
4. ¿La conectará a un ducto o trabajará solo con filtros?
Los filtros HEPA y de carbón vienen en la cámara. Si el laboratorio tiene extracción, existe un kit de conexión al ducto, en los accesorios de las cámaras Protector.
5. ¿Qué repuestos debe tener a mano?
Los prefiltros de puerta y de gabinete y el papel protector de las repisas se eligen según el ancho de la cámara; están en los accesorios de las cámaras Protector.

