Qué es y para qué sirve
Un equipo de color mide la luz que una muestra refleja, o que un líquido deja pasar, y la expresa en un espacio de color, habitualmente CIE L*a*b*: L* es la claridad, a* va del verde al rojo y b* del azul al amarillo. La diferencia entre dos colores se informa como ΔE: mientras menor, más parecidos son. Se usa para controlar el color de plásticos, pinturas, textiles, alimentos, aromas y sabores, y para comprobar que cada lote coincida con el estándar.
Los colorímetros más simples comparan colores con pocos sensores. Los espectrocolorímetros y espectrofotómetros de color miden toda la curva de reflectancia, lo que permite más rigor, índices y normas. Los medidores de brillo cuantifican, en unidades GU, cuánta luz refleja una superficie en un ángulo dado, una propiedad distinta del color.
No es lo mismo que un colorímetro de química analítica, que mide la absorbancia de una solución coloreada: para eso están los colorímetros y fotómetros y los espectrofotómetros UV-Vis. Esta página trata el color tal como lo ve el ojo en una superficie, un polvo o un líquido claro.
Cómo elegir un equipo de color
La elección parte de la tolerancia de color y termina con la pregunta que más descarta, el tipo de muestra. En orden:
1. ¿Basta comparar el color o hay que reportar con espectro, índices o norma?
Para comparar contra un patrón en terreno bastan los colorímetros portátiles: SP-CLR110, SP-CLR10QC, SP-CLR145 o SP-CLR200. Para reportar con la curva de reflectancia, índices o una norma, corresponde un espectrofotómetro de color; el de uso general es el SP-CLR301, y con más repetibilidad están el SP-CLR306 y el SP-CLR520C.
2. ¿Qué repetibilidad exige la tolerancia?
Mientras más estrecha la tolerancia de color que se controla, más repetibilidad se necesita. La declaran en ΔE*ab 0,08 los SP-CLR110, SP-CLR145 y SP-CLR200; 0,04 el SP-CLR8; 0,03 el SP-CLR9 y el SP-CLR60CP; 0,02 el SP-CLR520C, y 0,025 el SP-CLR700D.
3. ¿Qué tamaño tiene la muestra?
Para piezas pequeñas o curvas se usa una apertura de 4 mm: SP-CLR110, SP-CLR10QC, o los SP-CLR411C y SP-CLR421C con apertura Φ4 mm / Φ6 mm. Para detalles finos, una apertura MINI de 1 × 3 mm: SP-CLR520C y SP-CLR700D. Para superficies planas, aperturas de 8 a 11 mm, y para promediar una superficie mayor, la de Φ20 mm del SP-CLR458.
4. ¿La superficie es brillante, con textura o con efecto de ángulo?
Si hay brillo, conviene medir con y sin componente especular (SCI y SCE): lo hacen las series SP-CLR410C a 412C y SP-CLR420C a 422C, el SP-CLR520C, los SP-CLR580A y B y el SP-CLR700D. Para imitar la vista humana en superficies con efecto de ángulo se usa la geometría 45°/0°: SP-CLR145, SP-CLR456 y SP-CLR458.
5. ¿El material lleva blanqueadores ópticos?
Los blanqueadores ópticos reaccionan a la luz ultravioleta, por lo que la medición pide una fuente UV: la tienen el SP-CLR9, el SP-CLR703, el SP-CLR306, el SP-CLR456, el SP-CLR458, el SP-CLR700D y el SP-CLR770.
6. ¿Se mide en terreno o en el laboratorio?
En terreno, un portátil de cualquiera de los grupos anteriores. En el laboratorio, con muestras que se miden por reflexión y por transmisión, los equipos de mesa SP-CLR601 y SP-CLR606.
7. ¿Qué se mide: un líquido transparente, el brillo o un sólido?
Para líquidos transparentes se necesita medir por transmisión: el SP-CLR606, con referencia a escalas como ASTM D1500 y Saybolt, o el SP-CLR601; si basta una comparación visual con la escala Lovibond, el tintómetro CLR-T. Un portátil que mide sólidos y líquidos es el SP-CLR300 y SP-CLR310. Si lo que interesa es el brillo y no el color, los medidores de brillo GLOM. Para sólidos y polvos, valen las respuestas de los puntos anteriores.

























