La colorimetría es una técnica analítica simple, rápida y eficaz para detectar y cuantificar contaminantes en muestras de agua. Gracias a reacciones químicas que producen cambios de color, esta técnica permite identificar compuestos como nitritos, cloro, hierro, amonio y fosfatos con equipos accesibles y fáciles de usar.
En este artículo explicamos cómo funciona la colorimetría aplicada al agua, qué contaminantes comunes se pueden analizar y cuáles son sus colores característicos. Ideal para profesionales de laboratorios, técnicos de plantas de tratamiento y estudiantes de ciencias ambientales.
¿Qué es la colorimetría?
La colorimetría es una técnica basada en medir la intensidad del color desarrollado en una solución como resultado de una reacción química específica. Cuanto más intensa es la coloración, mayor es la concentración del analito.
Se utiliza un colorímetro de laboratorio o un espectrofotómetro en el rango visible para registrar la absorbancia de la luz a una longitud de onda determinada, que luego se traduce en concentración gracias a una curva de calibración.
¿Por qué usar colorimetría en análisis de agua?
- Rápida: resultados en pocos minutos.
- Versátil: mide desde metales hasta nutrientes.
- Portátil: colorímetros digitales o kits visuales.
- Precisa: ideal para concentraciones bajas.
- Económica: reactivos accesibles y bajo costo operativo.
Contaminantes comunes detectables por colorimetría
A continuación, una guía práctica de los contaminantes más comunes en agua y cómo detectarlos colorimétricamente:
1. Nitritos (NO₂⁻)
- Método: Reacción de Griess.
- Color resultante: Rosa a rojo.
- Longitud de onda: ~540 nm.
- Límite recomendado (OMS): <0.1 mg/L en agua potable.
Importancia: Los nitritos son tóxicos, especialmente para bebés (síndrome del bebé azul). Su presencia indica contaminación biológica o ineficiencia en el tratamiento de aguas residuales.
2. Cloro libre y total (Cl₂)
- Método: Reactivo DPD (N,N-dietil-p-fenilendiamina).
- Color resultante: Rosa intenso.
- Longitud de onda: ~530 nm.
- Rango aceptable (OMS): 0.2–2.0 mg/L en agua tratada.
Importancia: El cloro es un desinfectante crucial. Su concentración debe estar controlada para ser efectiva sin generar subproductos dañinos.

3. Hierro (Fe²⁺/Fe³⁺)
- Método: Ortofenantrolina o ferrozina.
- Color resultante: Naranja o violeta.
- Longitud de onda: 510–560 nm.
- Límite en agua potable (OMS): 0.3 mg/L (estético).
Importancia: Aunque no es tóxico en bajas concentraciones, el hierro puede generar mal sabor, coloración rojiza y formación de incrustaciones.
4. Fosfatos (PO₄³⁻)
- Método: Ácido ascórbico (método del azul de molibdeno).
- Color resultante: Azul.
- Longitud de onda: 880 nm.
- Límite para eutrofización: <0.1 mg/L en aguas naturales.
Importancia: Los fosfatos estimulan el crecimiento de algas. Su presencia excesiva en cuerpos de agua genera eutrofización y pérdida de oxígeno.
5. Amonio (NH₄⁺)
- Método: Nessler (amarillo) o indofenol (azul).
- Color resultante: Amarillo o azul, según el método.
- Longitud de onda: 425–630 nm.
- Límite en agua potable (OMS): 1.5 mg/L.
Importancia: El amonio en el agua puede indicar contaminación fecal o procesos anaerobios en aguas residuales.
6. Manganeso (Mn²⁺)
- Método: Reactivo formaldoxima o persulfato con ácido.
- Color resultante: Rosa o violeta.
- Longitud de onda: 525–540 nm.
- Límite (OMS): 0.1 mg/L.
Importancia: En exceso, el manganeso genera sabor metálico y manchas en ropa o superficies sanitarias.
¿Cómo se realiza el análisis paso a paso?
- Recolección de muestra: en envases limpios, sin burbujas.
- Adición del reactivo colorimétrico según el analito.
- Tiempo de reacción: se espera de 1 a 10 minutos, según el método.
- Lectura en el colorímetro a la longitud de onda apropiada.
- Cálculo de concentración mediante curva de calibración o lectura directa.
Consejo práctico: Usa siempre un blanco (agua destilada + reactivo) para cero absorbancia.
Interpretación de resultados
- Color pálido: concentración baja o cerca del límite de detección.
- Color intenso: concentración elevada, posiblemente fuera de norma.
- Sin color: analito no presente o error en la reacción.
Ejemplo: Un resultado de 0.75 mg/L de cloro libre indica desinfección correcta. Pero si supera los 2 mg/L, puede causar irritación en ojos o sabor desagradable.
La colorimetría en el análisis de agua es una herramienta poderosa para monitorear contaminantes clave de forma sencilla y confiable. Su aplicación abarca desde el control de calidad del agua potable, el seguimiento de aguas residuales industriales, hasta el estudio de ecosistemas acuáticos. Entender los principios, métodos y colores involucrados permite una interpretación precisa y decisiones rápidas para proteger la salud y el medio ambiente.



