En los laboratorios de biología, biotecnología y medicina, la preservación de muestras biológicas es esencial para garantizar la integridad de los resultados de investigación y los tratamientos clínicos. Uno de los equipos más utilizados para este fin es el criotanque, un dispositivo diseñado para almacenar muestras a temperaturas extremadamente bajas, principalmente utilizando nitrógeno líquido.
¿Qué es un criotanque?
Un criotanque es un contenedor especializado que utiliza nitrógeno líquido para mantener temperaturas extremadamente bajas, habitualmente entre -150 °C y -196 °C, lo que permite la conservación de materiales biológicos a largo plazo. Estos tanques están diseñados con múltiples capas de aislamiento para evitar que el calor ambiental afecte las muestras y para minimizar la evaporación del nitrógeno líquido.
Los criotanques se dividen en dos tipos principales:
- Criotanques de fase líquida: En estos tanques, las muestras se sumergen directamente en nitrógeno líquido, lo que asegura una temperatura uniforme en todo el material almacenado.
- Criotanques de fase vapor: En este tipo de tanques, las muestras se colocan por encima del nivel del nitrógeno líquido, manteniéndose en una atmósfera fría sin entrar en contacto directo con el líquido. Este método reduce el riesgo de contaminación cruzada, especialmente importante en el almacenamiento de muestras biológicas.
¿Para qué se utiliza un criotanque en el laboratorio?
El criotanque es fundamental en diversos campos de investigación y aplicación clínica. A continuación, detallamos algunos de sus principales usos:
- Preservación de células y tejidos: Las células madre, tejidos y otras muestras biológicas se almacenan en criotanques para su uso en investigaciones futuras, como tratamientos médicos o ensayos clínicos. Esto es especialmente relevante en la medicina regenerativa y la terapia génica, donde las células madre pueden ser vitales para la recuperación de tejidos dañados.
- Almacenamiento de ADN y ARN: Los criotanques son indispensables en laboratorios de biología molecular, ya que permiten la preservación a largo plazo de muestras de ADN y ARN, evitando su degradación por el paso del tiempo y las condiciones ambientales.
- Conservación de embriones y esperma: En el ámbito de la reproducción asistida, los criotanques son usados para almacenar embriones y esperma. Estos pueden ser criopreservados durante años y ser viables para su uso en tratamientos de fertilidad.
- Bancos de tejidos y biobancos: En instituciones de investigación médica y hospitales, los biobancos utilizan criotanques para almacenar muestras de pacientes, como tejidos o fluidos corporales, que pueden ser analizados posteriormente para estudios epidemiológicos, desarrollo de fármacos o tratamientos personalizados.
- Industria farmacéutica: Además de las muestras biológicas, los criotanques son empleados para almacenar compuestos farmacéuticos o ingredientes activos que requieren ser conservados en condiciones extremadamente frías para mantener su estabilidad y eficacia.

Componentes clave de un criotanque
Para asegurar un almacenamiento adecuado, los criotanques cuentan con varios componentes esenciales:
- Aislamiento térmico: El cuerpo del criotanque está diseñado con múltiples capas de aislamiento para minimizar la transferencia de calor desde el ambiente externo. Esto garantiza que el nitrógeno líquido se mantenga en su estado y que las muestras permanezcan a temperaturas constantes.
- Controladores de temperatura: Algunos criotanques están equipados con sistemas automatizados que permiten monitorizar la temperatura interna, lo que asegura un control más preciso del ambiente de almacenamiento.
- Válvulas de presión: Dado que el nitrógeno líquido se evapora a lo largo del tiempo, los criotanques están equipados con válvulas de presión que permiten la liberación segura del gas en caso de sobrepresurización.
- Alarmas de nivel de nitrógeno: Muchos criotanques modernos incorporan alarmas que alertan a los usuarios cuando el nivel de nitrógeno líquido es bajo, para que se realice una recarga antes de que las muestras estén en riesgo.
Importancia del mantenimiento y la seguridad
El correcto mantenimiento de un criotanque es crucial para garantizar su funcionalidad y la seguridad de las muestras. La recarga periódica de nitrógeno líquido es fundamental para evitar que las muestras se descongelen y se deterioren. Además, es importante realizar inspecciones regulares para identificar posibles fugas o daños en el aislamiento.
En términos de seguridad, es vital que el laboratorio esté bien ventilado, ya que el nitrógeno líquido, al evaporarse, desplaza el oxígeno, lo que puede crear un ambiente peligroso si no se maneja adecuadamente. Los usuarios también deben usar equipos de protección personal (EPP), como guantes y gafas protectoras, para evitar el contacto directo con el nitrógeno líquido, que puede causar quemaduras severas por congelación.
Ventajas del uso de criotanques
Los criotanques son preferidos en los laboratorios debido a varias razones:
- Larga vida útil de las muestras: Las muestras almacenadas en criotanques pueden mantenerse en perfectas condiciones durante años, lo que permite su uso en investigaciones a largo plazo.
- Confiabilidad: El diseño robusto de los criotanques y los sistemas de monitoreo hacen que sean altamente confiables para la preservación de materiales sensibles.
- Versatilidad: Se pueden almacenar diferentes tipos de muestras en un mismo criotanque, desde células hasta tejidos y compuestos farmacéuticos, lo que los convierte en una herramienta esencial en muchos campos científicos.
El criotanque de laboratorio es una pieza clave en la investigación y desarrollo de diversas áreas científicas. Su capacidad para conservar muestras biológicas a temperaturas ultrabajas asegura la viabilidad de investigaciones médicas, tratamientos de fertilidad y el desarrollo de nuevos fármacos. Además, su mantenimiento adecuado y uso seguro garantizan la integridad de las muestras almacenadas. En resumen, los criotanques son esenciales para el avance de la ciencia y la medicina moderna.


