El colorímetro de laboratorio es una herramienta esencial en la medición de soluciones coloreadas. Pero más allá de emitir números y absorbancias, su valor está en lo que esos colores revelan sobre la concentración, pureza o presencia de determinadas sustancias. Aprender a interpretar los resultados de un colorímetro paso a paso permite convertir datos en información útil para análisis clínicos, industriales, ambientales o educativos.
¿Qué mide un colorímetro?
Un colorímetro mide cuánta luz de un color específico es absorbida por una solución. El instrumento emite luz visible que atraviesa la muestra y calcula cuánta llega al otro lado. Cuanto más intensa sea la absorción, mayor será la concentración de la sustancia en cuestión.
Los valores clave que genera un colorímetro son:
- Absorbancia (A): qué tanto de la luz es absorbida.
- Transmitancia (%T): cuánta luz pasa a través de la muestra.
- Concentración (mg/L, ppm, etc.): deducida a partir de una curva de calibración.
Paso a paso: interpretando los resultados del colorímetro
1. Preparación de la muestra
Antes de medir, es crucial preparar bien la solución:
- Asegúrate de que esté bien disuelta y sin burbujas.
- Usa cubetas limpias y transparentes.
- Evita la contaminación cruzada.
2. Selección de la longitud de onda (color de luz)
Cada sustancia absorbe luz de manera diferente. Por ejemplo:
- Cloro libre: 530 nm (verde)
- Nitratos: 220 nm (UV, en espectrofotómetro)
- Hierro: 510 nm (verde)
El colorímetro suele tener filtros fijos (rojo, verde, azul), y debes elegir el más adecuado según el reactivo.

3. Medición de absorbancia
El colorímetro mostrará un número en la escala de absorbancia (A). Cuanto mayor es el valor, más color se ha desarrollado en la muestra, lo que se traduce en más sustancia presente.
Ejemplo:
| Muestra | Absorbancia (A) | Color observado |
| Blanco (agua destilada) | 0.00 | Transparente |
| Muestra 1 | 0.35 | Ligeramente rosado |
| Muestra 2 | 0.85 | Rosa intenso |
4. Cálculo de la concentración
Si el colorímetro está calibrado, puede mostrar directamente la concentración en mg/L, ppm o mol/L. Si no, se debe construir una curva de calibración con soluciones patrón.
Fórmula básica (Ley de Beer-Lambert):
A = ε · l · c
Donde:
- A = absorbancia
- ε = coeficiente de absorción molar
- l = longitud del paso óptico (cm)
- c = concentración
5. Comparación con límites o estándares
Una vez conocida la concentración, se compara con los límites aceptables. Por ejemplo:
- Cloro libre en agua potable: 0.2–2.0 mg/L
- Hierro en aguas residuales: <1.0 mg/L
- Hemoglobina en sangre: valores normales entre 12–16 g/dL
¿Qué revelan realmente los colores?
Cada color o intensidad de una solución está relacionada con una reacción química específica. El reactivo reacciona con el analito formando un complejo coloreado, y su intensidad depende directamente de cuánto analito hay.
Ejemplos comunes:
- DPD + cloro = rosa
- Fenolftaleína + pH básico = fucsia
- Ortofenantrolina + hierro = naranja
Aplicaciones comunes del colorímetro
- Laboratorios escolares y universitarios: para prácticas de química general.
- Plantas de tratamiento de agua: cloro, pH, turbidez.
- Clínicas y hospitales: glucosa, urea, creatinina.
- Industrias alimentarias y cosméticas: colorantes, pureza, estabilidad de productos.
Los colores que vemos en una muestra analizada con colorímetro no solo son visualmente llamativos: contienen información química valiosa. Interpretar correctamente los valores de absorbancia y traducirlos a concentración permite tomar decisiones fundamentadas en control de calidad, diagnóstico, investigación o docencia. Aprender a leer e interpretar un colorímetro paso a paso es una habilidad clave para cualquier profesional de laboratorio.




