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Carbono orgánico total y su importancia en el control de calidad
El carbono orgánico contiene una infinita cantidad de compuestos y determinarlos uno a uno es prácticamente imposible. Métodos como la cromatografía gaseosa o líquida pueden determinar la presencia de un compuesto específico de carbono, pero se debe tener claro qué compuesto se busca antes de iniciar el análisis.
Es por esto que métodos como el carbono orgánico total (TOC) son importantes en determinar de manera macro, la suma de todo el carbono orgánico presente en una muestra. Este estudio es vital en procesos de control de calidad o cumplimiento de normas sanitarias.
Algunos de los usos más comunes del carbono orgánico total son:
Agua potable: El agua de la red domiciliaria, además de estar libre de elementos patógenos, también debe ser reducida en carbono orgánico, ya que éste reacciona de manera tóxica al mezclarse con productos de limpieza para el hogar, lo que genera subproductos de la desinfección (SPD), los cuales pueden ser cancerígenos.
Aguas residuales: En el tratamiento de aguas residuales, es parte de la norma la monitorización de las aguas en la entrada y salida de la planta hacia aguas de superficie. La medición del carbono orgánico facilita esta tarea de control y hace más eficaces estos procesos.

Farmacéutica: El elemento más utilizado para la fabricación de fármacos es el agua, pero ésta tiene que tener una cantidad limitada de carbono orgánico, para que no se generen bacterias en los medicamentos. Con el método del carbono orgánico total esto es fácilmente controlado.
Electrónica: En la fabricación de microprocesadores y chips se utiliza agua ultrapura. Mientras más pequeño sea el hardware a fabricar, más pura debe ser el agua, para evitar daños en los productos. Es por esto que el agua, luego de filtrada, debe medirse con el método de carbono orgánico total, para asegurar su pureza.
No existe sólo un método para la medición del carbono orgánico total, pero sí existen sólo dos objetivos específicos para este proceso: oxidar el carbono orgánico a dióxido de carbono y medir luego el dióxido de carbono generado. Los métodos más utilizados para ésto son el uso de agentes químicos, la combustión, la exposición a radiación ionizante o exposición al calor.
Ya sea para comprobar el correcto funcionamiento de los equipos de laboratorio, o para la calidad de ciertos procesos, como la purificación del agua, el método de carbono orgánico total es de gran importancia para un sinfín de industrias y sus procesos.
Carbono orgánico total y su importancia en el control de calidad
El carbono orgánico contiene una infinita cantidad de compuestos y determinarlos uno a uno es prácticamente imposible. Métodos como la cromatografía gaseosa o líquida pueden determinar la presencia de un compuesto específico de carbono, pero se debe tener claro qué compuesto se busca antes de iniciar el análisis.
Es por esto que métodos como el carbono orgánico total (TOC) son importantes en determinar de manera macro, la suma de todo el carbono orgánico presente en una muestra. Este estudio es vital en procesos de control de calidad o cumplimiento de normas sanitarias.
Algunos de los usos más comunes del carbono orgánico total son:
Agua potable: El agua de la red domiciliaria, además de estar libre de elementos patógenos, también debe ser reducida en carbono orgánico, ya que éste reacciona de manera tóxica al mezclarse con productos de limpieza para el hogar, lo que genera subproductos de la desinfección (SPD), los cuales pueden ser cancerígenos.
Aguas residuales: En el tratamiento de aguas residuales, es parte de la norma la monitorización de las aguas en la entrada y salida de la planta hacia aguas de superficie. La medición del carbono orgánico facilita esta tarea de control y hace más eficaces estos procesos.

Farmacéutica: El elemento más utilizado para la fabricación de fármacos es el agua, pero ésta tiene que tener una cantidad limitada de carbono orgánico, para que no se generen bacterias en los medicamentos. Con el método del carbono orgánico total esto es fácilmente controlado.
Electrónica: En la fabricación de microprocesadores y chips se utiliza agua ultrapura. Mientras más pequeño sea el hardware a fabricar, más pura debe ser el agua, para evitar daños en los productos. Es por esto que el agua, luego de filtrada, debe medirse con el método de carbono orgánico total, para asegurar su pureza.
No existe sólo un método para la medición del carbono orgánico total, pero sí existen sólo dos objetivos específicos para este proceso: oxidar el carbono orgánico a dióxido de carbono y medir luego el dióxido de carbono generado. Los métodos más utilizados para ésto son el uso de agentes químicos, la combustión, la exposición a radiación ionizante o exposición al calor.
Ya sea para comprobar el correcto funcionamiento de los equipos de laboratorio, o para la calidad de ciertos procesos, como la purificación del agua, el método de carbono orgánico total es de gran importancia para un sinfín de industrias y sus procesos.
Qué es la rotación óptica y cómo se detecta con un polarímetro
La capacidad que presentan algunas sustancias, en una solución, de rotar el plano de polarización de la luz polarizada que incide sobre ella, se conoce como la rotación óptica, ésta se detecta utilizando un polarímetro.
Es así como las sustancias que rotan la luz en el sentido de las agujas del reloj, se llaman dextrógiras o isómeros ópticos (+) y las que rotan en sentido contrario, levógiras o isómeros ópticos (-).
Mediante la polarimetría se pueden distinguir aquellos isómeros ópticamente activos al medir la rotación óptica de una sustancia, lo cual también es útil para establecer la identidad y pureza enantiomérica de la sustancia, lo que la hace ideal para fines cuantitativos.
Por otro lado, los polarímetros detectan la rotación óptica de manera visual, igualando la intensidad de la luz sobre dos campos o mediante un sistema fotoeléctrico, siendo este último más efectivo y exacto que la medición visual.

Al medir la rotación óptica, se debe utilizar un polarímetro que pueda detectar diferencias de al menos 0.05°, siempre que no se haya especificado de manera distinta en la monografía individual. Como fuente de luz se suele utilizar lámparas de sodio, vapor de mercurio, xenón o halógeno-tungsteno entre otras, siempre acompañadas de un dispositivo que permita trasmitir un haz luminoso monocromático.
En el momento de realizar el procedimiento utilizando un polarímetro, se debe tener en cuenta el promedio de al menos cinco determinaciones corregidas por la lectura del blanco de solvente y aire en el caso de los líquidos. En cambio con un polarímetro fotoeléctrico, se requiere de sólo una medición corregida por el blanco del solvente en el caso de soluciones y aire en el caso de líquidos.
En la medición de la rotación óptica, se obtendrán resultados más precisos si se evita la formación de burbujas de aire durante el llenado del tubo del polarímetro, si las muestras disueltas están homogéneas y si los elementos ópticos están perfectamente alineados.











